Sistemas que la operación no puede comprar hechos.
Control de producción, trazabilidad, despacho, conciliación. Portales y extranets cuando el proceso cruza varias empresas. Se construyen cuando el paquete estándar obliga a deformar el proceso, no antes.
Cuándo tiene sentido construir en vez de comprar.
Construir a medida cuesta más que licenciar un producto. Estas son las cuatro situaciones en las que, aun así, sale más barato.
El paquete estándar obliga a deformar el proceso
La operación funciona de una manera concreta por razones que nadie inventó: un turno, una norma, un cliente que exige un formato. Cuando el software obliga a cambiar eso para poder registrarlo, el registro deja de reflejar lo que pasa y la gente vuelve al Excel paralelo.
El proceso cruza varias empresas
Proveedores, contratistas o clientes que necesitan ver y cargar datos sin entrar en sus sistemas internos. Portales y extranets con permisos por organización, no una hoja compartida por correo.
Los datos ya existen pero están en tres sitios
El ERP tiene una versión, la planta tiene otra y la conciliación se hace a mano cada cierre. El problema no es de reportería: es que no hay una fuente de verdad y hay que construirla.
La operación es crítica y el software no puede caerse
Minería, banca, logística y agroindustria. Cuando una hora sin sistema cuesta más que el sistema, la conversación deja de ser sobre funcionalidades y pasa a ser sobre respaldos probados, despliegue reversible y aislamiento de datos.
Cómo se ejecuta.
El mismo método en todos los proyectos, sin excepciones por tamaño: arquitectura por escrito antes de construir, modos de fallo documentados al principio, fases que terminan en producción y entrega con evidencia. Está detallado en cómo trabajamos un proyecto de principio a fin.
Lo que nos preguntan antes de firmar.
¿Cuánto cuesta un sistema a medida?
Depende del alcance, y no damos una cifra antes del blueprint. Lo que sí hacemos gratis es la primera conversación: si al terminarla creemos que un producto de paquete le resuelve el problema por menos dinero, se lo decimos.
¿Trabajan con alcance cerrado o por horas?
Las dos formas, según el proyecto. Lo que no hacemos es cerrar un alcance sin blueprint: un precio fijo sobre un alcance que nadie diseñó no es un acuerdo, es un conflicto aplazado.
¿De quién es el código cuando termina el proyecto?
Suyo. La entrega incluye el repositorio completo, la documentación de despliegue y las credenciales. No dejamos piezas atadas a nuestra infraestructura.
¿Qué pasa si el proyecto se detiene a mitad de camino?
Cada fase termina en algo desplegado y en uso. Si se detiene en la segunda, la primera ya está en producción y le sirve igual. Esa es la razón de construir por fases.
¿Quién opera el sistema después de la entrega?
Su equipo, con la documentación de operación y una restauración de respaldo ejecutada al menos una vez delante de ellos antes del cierre. Si prefiere que lo operemos nosotros, se acuerda aparte y por escrito.
¿Tiene un problema que no entra en un paquete?
Escríbanos con el problema, no con la solución. Si no somos la firma indicada para resolverlo, se lo decimos en la primera conversación.
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